viernes, 27 de enero de 2017

@marley_ok: ''Me cuesta meter el dedo en la llaga para que un participante sufra más''

Marley y el gran debut de Despedida de solteros.

Cuenta que hace un instante salió de nadar y tiene la voz relajada, mansa, sin ese power tan característico en él. "Después del vivo quedás con un shock de adrenalina que te recorre el cuerpo de una manera intensa y lleva un tiempo relajarse para dormir”, confía Marley (46), desde su casa sobre el debut de Despedida de solteros, su nuevo reality en el que comparte conducción con Carina Zampini. Una labor que el animador conoce bien, pero que con 25 años de experiencia le sigue despertando ansiedad. Parte de la magia.

En una charla distendida con Ciudad.com, el conductor profundiza en el desafío de conducir un programa centrado en las emociones de sus participantes, y no de sus talentos como en La Voz Argentina, Tu cara me suena o Dueños de la cocina. Reflexiona sobre qué significa para él ser famoso (va un spoiler: "Si el día de mañana no me conoce nadie, no sufriría") y termina descubriendo su faceta menos conocida, la de escritor: dirá que tiene escritos 3 libros, que piensa en una autobiografía con algunos momentos duros de su vida y otros de anécdotas junto a celebrities como Michael Jackson o Madonna. "Escribir es algo que me divierte…", cuenta y lanza una advertencia. "Pero no sé si quiero compartirlo todo con todo el mundo".

-Después de haber conducido tantos programas en tu carrera, ¿cómo fue el debut de Despedida de solteros? ¿Seguís poniéndote nervioso? 

-Si, me sigo poniendo nervioso porque es algo muy distinto a lo que vine haciendo y me gusta eso de seguir cambiando, de ir probando distintos formatos. Siempre hice muchos realities que tienen que ver con el talento, con la música o con la cocina. Este es un reality en el que simplemente están conviviendo, en el que la pareja ve si se gana un viaje, un departamento y una fiesta. Me parece divertido de este programa ver cómo un ser humano reacciona en distintos momentos de su vida, ver cómo van cambiando en el loft y en el PH sin sus novios o novias.

"Me cuesta que si una persona está sufriendo motivarla a que sufra más. No está en mi forma de ser. No está en mi personalidad".

-¿Cómo te sentís en este rol de tener que ponerte un poquito más picante, en tener que indagar en las peleas de los participantes, en las historias de cada uno? 

-Todavía no me sucedió eso, pero está bueno que esté con Carina porque ella tiene más experiencia viniendo de hacer telenovelas de amor y de historias de ese estilo. Yo soy más del, digamos, "si al participante no le gusta tal o cual tema o sus nervios para cantar". Pero a mí siempre me atrajeron estos programas como público y para mí es un aprendizaje. Me cuesta que si una persona está sufriendo motivar que sufra más. No está en mi forma de ser. Periodísticamente puedo indagar en sus sentimientos o en su historia, pero no me da meter el dedo en la llaga. No está en mi personalidad. Vamos a ver cuando suceda, pero ya se está poniendo fuerte desde el principio. Ayer me empecé a asombrar al ver las cosas que se decían entre ellos.

"Me encanta ser anónimo total, poder observar e las historias de la gente cuando viajo. Me parece interesante conocer la naturaleza humana".

-Con tanta experiencia en la conducción, ¿qué encontraste de atractivo en Despedida de solteros? 

-Yo siempre me pregunto qué haría en algunas situaciones cuando veo lo que pasa en el programa, me pongo a pensar en "si esa fuera mi historia, qué haría". Muchas veces los veo y digo "¿pero cómo va a decir eso?". Soy muy de observar... Y tal vez por el tema de la exposición, cuando viajo por ejemplo, me pasó el año pasado me saqué un pasaje que era alrededor del mundo y gran parte del viaje lo hice solo: me encantaba entrar a bares, a boliches, a distintos lugares y observar a la gente. Crear en mi cabeza la historia de cada personaje, porque a mí me gustaba escribir mucho cuando era más joven. Y cuando estoy en Shangai o en Singapur, que son algunos de los lugares que recorrí en Asia y en donde no me conoce casi nadie, al ser anónimo total me encanta poder observar y me imagino sus historias. Me parece interesante conocer la naturaleza humana y Despedida de solteros te permite eso.

"Si el día de mañana no me conoce nadie, no sufriría esa parte. No es algo que añoraría o que soñaba cuando era chico".

-Si los reality shows hubieran estado en los años en los que comenzaste tu carrera, ¿te habrías animado a meterte a un programa tipo Gran Hermano o Despedida de solteros para ser famoso? 

-Creo que me hubiera interesado, pero no por ser famoso, nunca tuve esa necesidad. Me gustan mucho los contenidos televisivos, me gusta conducir y producir. Si el día de mañana no me conoce nadie, no sufriría esa parte. No es algo que añoraría o que soñaba cuando era chico. Me parece interesante la experiencia, desde la psicología, tener que interactuar y tomar el programa como un juego de ajedrez. Me hubiera anotado y creo que habría apostado por mi personalidad, pero también hubiera pensando en cómo moverme. Este juego es mucho más intenso que Gran Hermano porque todavía no pasó lo que va an a ver el próximo domingo, cuando se van a tener que nominar y decírselo al otro en la cara.

"No me molesta las comparaciones con GH o Confianza Ciega, pero Despedida de solteros es súper original y tiene elementos súper distintos".

-¿Te molestaron las comparaciones con Gran Hermano y Confianza Ciega, el reality que condujo Juan Castro en 2001? 

-No, para nada. Son programas que están muy buenos, pero esta es una idea nueva. Me parece que todo programa se puede tocar con otro en algún punto. Es lo mismo que yo te diga que todos los programas en los que juegan ahora con una pelotita son Minuto para ganar. Y no, son ciclos que tiran una pelotita pero el juego es distinto, el puntaje es diferente y siempre hay cosas que se van cambiando y se crea una nueva idea. Siempre un programa donde vive mucha gente y son seguidos por cámaras te va a retroceder a Gran Hermano. Y si es de parejas, en Argentina, a Confianza Ciega. La combinación que se armó es súper original: que haya 2 espacios, una casa del árbol, una habitación de cristal donde puede ver al otro pero no tocarlo y poder armar estrategias. Hay algo que se llama The Switch donde vos podés cambiar por 24 horas el lugar en dónde vivís y, por ejemplo, ir a vivir con el chico que está toqueteando a tu novia. La estrategia de no saber cómo va a votar tu novia o tu novio. Hay un montón de reglas súper distintas.

-Dijiste que viajando por el mundo estuviste en lugares donde no te conocía "casi nadie". ¿Te pasa muy seguido de encontrarte en estos lugares tan exóticos con gente que te saluda y te reconoce?

-Siempre hay un argentino. También me conocen por Telefe Internacional porque los programas se ven en distintos lugares y el público latino me conoce porque hago La ciencia del absurdo, un programa para Nat Geo, que llega a Colombia, a Venezuela o a Panamá, y siempre viene la gente a saludarme. Son muy pocas veces en las que en un viaje no saludé a nadie. En Shangai fue una sola persona en 3 o 4 días, y fue un milagro. En Singapour me reconocieron varios. En todas partes del mundo hay argentinos.

"Hablar de los sentimientos de los participantes es un paso diferente en mi carrera, un rubro distinto, y Carina me complementa. Es buena persona y respetuosa".

-Una de los participantes que se destacó desde el principio fue Kiara, la chica trans que impactó con su historia. ¿Qué reacción tuviste del público y cómo la ves vos? 

-Tiene 18 años nomás y la manera en que contaba todas sus experiencias hace que la vea más adulta que muchos de los que están en la casa y que tienen más edad. Me parece un buen ejemplo de chica trans para que esté en televisión, para que todos abramos más la cabeza. Tiene su historia muy incorporada y la veo muy inteligente. Por el momento veo mucha aceptación por parte del público.

-¿Qué otros personajes sentís que fueron los que más pegaron de Despedida de solteros? 

-Alan, el chico que trabaja como seguridad en La Salada y que cayó en las drogas. Después Matías, el periodista de Tres Arroyos, que tiene una personalidad muy fuerte y que ya empezó a pelearse. A mí me llamó la atención porque que al segundo día le dijo a Karen "yo te conozco más que tu propio novio". La juzgó por cómo estaba vestida y ese tipo de comentarios hace que yo diga "¿cómo le va a decir eso?". Esas cosas me sorprenden. Después hay tres chicas que se encerraron para hablar muy mal de otras dos, ya se están poniendo nombres... es un poco la naturaleza humana y la naturaleza de los argentinos.

"Después del vivo quedás con un shock de adrenalina que te recorre el cuerpo de manera intensa y lleva un tiempo relajarse para dormir".

-¿Cómo la ves a Carina Zampini como compañera de conducción? ¿Cómo te sentís al tener que hacer dupla? 

-Para este tipo de programa prefiero tener una compañera. A mí me llamó Tomás Yankelevich y me propuso compartirlo con ella. A Carina la conocía porque conduje el final de Dulce amor y la conozco de haberla entrevistado en ese tipo de especiales, pero no demasiado. Siempre me pareció buena persona y nos llevamos muy bien. Es respetuosa, siempre pregunta cómo lo está haciendo y yo le doy consejos desde mi conocimiento de 25 años conduciendo, pero hablábamos con ella de que si esto fuera otro tipo de programa, "el show del domingo" pongámosle, yo quizás podría llevarlo. Pero al salir de lunes a jueves y tener un montón de charlas con personas en las que no vamos a hablar de cómo cantan o cómo cocinan, me ayuda mucho tenerla. Hablar de los sentimientos es un paso diferente en mi carrera, un rubro distinto, y ella me complementa. Es un programa de parejas y me parece que está bueno que lo conduzca una dupla. No es que yo sea 100% racional, pero tengo eso de productor y voy conduciendo y produciendo al mismo tiempo en mi cabeza. En la primera temporada de Operación Triunfo me largué a llorar cuando tuve que anunciar los finalistas y después me quería matar cuando me vi, pero bueno los sentimientos muchas veces uno no los puede manejar. Carina viene con las emociones más a flor de piel.

"Tengo 3 libros escritos y nunca los publiqué. Escribir es algo que me divierte a mí, pero sé si quiero compartirlo todo con todo el mundo".

-Como mencionás, estás muy pendiente de la conducción y tenés un estilo muy "arriba" para animar. ¿Cómo hacés para relajarte, para bajar cuando salís del aire? 

-Me cuesta muchísimo relajarme. Primero que nos quedamos como una hora más hablando y pensando en lo que sucedió y en lo que vamos a hacer al día siguiente. El programa es en Palermo, yo vivo en Don Torcuato, así que tengo un viaje grande en auto y cuando recién llego a mi casa me pongo a preparar algo para comer o me tiro en la pileta a nadar. Después, termino cenando tipo 3 de la mañana y entonces me termino acostando a las 4, porque me pongo a mirar una serie o algo que dejé grabando. Siempre me acuesto muy tarde. Después del vivo quedás con un shock de adrenalina que te recorre el cuerpo de manera intensa y lleva un tiempo relajarse para dormir.

-Mencionaste que escribías. ¿Tenés ganas de reencontrarte con esa parte? ¿Te gustaría publicar tu autobiografía? 

-Tengo muchas ganas de retomar porque tengo una historia dando vueltas desde hace mucho en la cabeza. Cuando me fui a hacer este último viaje alrededor del mundo se me fueron ocurriendo más detalles y los voy anotando. Lo quiero hacer en un momento en el que tenga la cabeza más despejada porque sino lo voy a hacer mal. Y de la biografía cada tanto escribo un párrafo de alguna cosa fuerte que me pasó en la vida. Viajé mucho, me han pasado muchísimas cosas, conocí a medio mundo: desde Michael Jackson, Madonna, estuve en fiestas de Hollywood y a veces me pasa de estar en reuniones y que la gente se sorprenda cuando cuento qué me pasó con Shirley MacLaine en la alfombra de los Oscar o mi encuentro con Madonna. Siempre que las cuento la gente se queda súper interesada. Así que cuando tengo tiempo escribo una especialmente, las voy coleccionando y las voy guardando. Quizás en unas décadas... o queda ahí para siempre o las incorporo a una historia. Pero lo que me gusta es escribir y no lo pienso como un negocio. Es más, tengo 3 libros escritos y nunca los publiqué y no se los di a nadie. Me gustar armar historias, personajes y entretejerlos. Ahora es un hobbie, pero tal vez cuando esté más tranquilo con la tele pueda hacerlo como un trabajo. Es algo que me divierte a mí, pero no sé si quiero compartirlo todo con todo el mundo.

Fuente: ciudad.com

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